domingo, 19 de octubre de 2014
Camaleón
Es un hecho. Te quiero. Te quiero un Oceáno Pacífico, inmensa y profundamente.
Te quiero como los niños de cinco años quieren a su primer amor, con toda la inocencia, la ternura y la límpida esperanza.
Te quiero a cada segundo, a cada instante, en cada bocado, bocanada, sorbo, escupo, humo, estornudo, llanto, risa, ahogo.
Te quiero tanto, que parece absurdo escribir estas líneas, parece absurdo que te quiera tan dramáticamente en cada acción de mi vida, pero ¿qué hacer si me invades el pensamiento? Puede que no sea todo el tiempo, pero tengo derecho a exagerar. Así como tú exageras que no te demuestro mi amor lo suficiente.
Pues aquí tienes una muestra de lo mucho que te pienso y te quiero, y una muestra de que no sólo con besos y actos en público se manifiesta amor.
El amor también puede ser literatura.
Puede ser poema, soneto, balada, canción, guión, composición, carta, papel, tinta,
Puede ser sangre, mentira, muerte, vida, alcohol, sexo, drogas, noche, día.
El amor está en todas partes, el amor puede ser lo que quiera. Lo que quieras tú, lo que quiera yo.
Y yo quiero que esta noche, el amor sea los versos que te susurro al oído mientras intentas dormir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)