Ayer estuvimos más cerca que nunca
Y no lo supe hasta después.
No mentiría al decir que me da lo mismo
Que no sentí lastima de no haberte visto
Y no maldije por no haberte saludado.
Sinceramente no me importa
Hace mucho que dejé de hacerlo.
Pero si soy honesta conmigo misma
Y, en realidad, con la naturaleza humana
Que es vanidosa por excelencia
Espero que tú sí me hayas visto
Y en este minuto te preguntes
Si todavía me muero por ti
Si todavía te recuerdo a pesar de los años
Con el mismo desesperado amor de antes
Desesperadamente oculto
Tranquilamente evidente.
Eso es un alimento gratuito al ego
Sí, te lo concedo
Por lo mismo, no te lo negaré
Puedes hacer lo que quieras
Con todas esas ilusiones
Creértelas, vivir de ellas,
Comértelas
Bebértelas
Yo a continuación diré la verdad
Eres libre de dejar de leer estas frases
Si quieres seguir con tu ilusión
Marcharte con el pecho inflado
Lleno de orgullo en tu traje de ego
O puedes seguir leyendo
Y dibujar una mueca en tus labios
Primero:
Te dejaré vivir con eso, creyendo
Creyendo como yo te creí alguna vez
Y después de mucho tiempo comprendí
Que nada hubo, solo falsedades
Y luego de eso, una decepción
Una tan grande, que arruinó todos los años pasados
Fue difícil comprender que alguien como tú
Fuera tan simple, ordinario, mundano, básico
Que pudieras desprenderte de alguien con tanta facilidad
Pero ya que continuaste leyendo te diré:
No me interesa verte en lo más mínimo
Ni por los tiempos pasados
Tiempos en los que asumes que yo moría por ti
Sin consecuencias, sin límites
Pero yo tenía límites, te cuento
Porque estúpida no era y no lo soy
No actuaba sin mediar consecuencias
Y menos mal que fue así
Porque de lo contrario,
Si vivía y te pensaba sin límites
Al conocerte como eras en realidad
Habría sido lanzarse a un precipicio
Caer, quedar inconsciente
Nadar en un mar de vergüenza ajena
Ahogarme en la rabia
Ver la luz del despecho
Y luego de mucho tiempo salir a flote, volver a caminar
Al menos me tocó quedar al borde del precipicio
Ver lo que le pasa a las niñas tontas
Que aman sin consecuencias
Que no ven que el amor es un castillo de cartas
Que se destruye por completo al menor viento
Al menor acto de pasión estúpida
Al menor acto de amor
Porque los actos de amor en sí son estúpidos
Arriesgados, desmedidos
Y destructivos según a quien se dirijan
Y es así como puedo decir
Que no estaba locamente enamorada de ti
Como todo el mundo rumoreaba
Como de seguro te lo creíste tú
No, no estaba enamorada
Te admiraba, me apasionaba lo que hacías
Si te buscaba frecuentemente
Era porque no soportaba a los hombres de mi edad
Hasta el día de hoy me cuesta
Son todos unos niños inmaduros
Y yo creía que tú eras distinto
Pero vaya, veinte años han pasado en vano
Resultaste ser peor que el más brillante de los idiotas
Refúgiate en la excusa de que seguiste con tu vida como
todos
Yo seguí de lo mejor con la mía
Y hasta hoy no me había detenido a pensarte
Luego de cuatro años sin saber de ti
Luego de habernos visto a diario por seis años
Porque ya no tenía ilusiones
Porque sabía que no debía esperar nada de ti
Ya me cansé
Ya
destruí
todas
las
ideas
que
tuviste
de
mí
Así es la realidad
Te veo caer por el precipicio
Es una mierda, ¿verdad?
Pero, ¿caes del precipicio de la ilusión o del ego?
¡Plaf!
Avísame cuando lo descubras.