Me gusta más tu ojo izquierdo que el derecho
Me gusta más cuando hablas que cuando callas
Porque no estás ausente
Porque puedo escuchar el sonido de tu voz.
Me gusta cuando me miras
Cuando me esquivas
Cuando me sonríes
Cuando me ignoras
Cuando me buscas y no me encuentras
Cuando te busco y no te encuentro
Cuando me buscas y me encuentras
Cuando te busco y te encuentro
Cuando nos buscamos y nos encontramos.
Me gusta cómo escapa de tu boca el humo del cigarrillo
Desprendiendo ondas, espirales y olor a tabaco
Llevándose tus ansias, tus dudas y un poco de tu vida
Un poco de tu ser, de tus pulmones
Para regalárselos a otra deambulante vida.
No sé de poesía
Ni tampoco de simetría
Como sabes tú
Como escribes tú
Sólo puedo ofrecerte estas palabras
Que jamás de los jamases leerás
Como prueba de lo mucho que te pienso
Y de lo poco que me esfuerzo
Por hacer unos miserables versos
A falta de poder darte unos cuantos besos
¡Oh! Cómo te pienso cada noche
Te pienso hasta el odio
Te pienso hasta querer arrancar de mí
Todo lo que hay de ti
Como si fuera fácil
Como si de verdad lo quisiera
Pero es mentira
Todo es mentira
Te pienso como loca
Te odio como loca
Me arrepiento como Judas
Y vuelvo a tropezar con la misma piedra
Esta vez porque llevo los cordones
De mis zapatillas desabrochados
Y te vuelvo a pensar
Y te vuelvo a odiar
Y te vuelvo a soñar
Y me comienzo a odiar
Siempre es así
Siempre es asá
Siempre lo mismo
Lo mismo siempre
De aquí para allá
De allá para acá
Siempre te pienso igual.
Pero eso no quiere decir que siempre te ame igual...
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